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Espagnol lv2 lycee_mermoz_orales_2011

by tolkiengrosso

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  • ESPAGNOL LV2 ÉCO TEXTOS TRABAJADOS DURANTE EL AÑO
  • Unidad 1. La literatura de ideas. El debate, la polémica: algunos temas de actualidad 1) OPINION. "Lecturas escolares", por Beatriz Sarlo, escritora y ensayista. Para la revista Viva, del diario Clarín, 13/5/2005. En la escuela, la literatura puede ser una prolongación de lo cotidiano o proponer una experiencia diferente. Qué pasa cuando talla en el aula Un guapo del novecientos. 5 Me cuentan que, en un colegio bilingüe muy prestigioso y eficiente, los chicos de doce o trece años están obligados a leer el drama de Samuel Eichelbaum Un guapo del novecientos. Mi primera reacción es pensar: se me ocurren diez obras más interesantes para un adolescente del 2005. Pregunto quién es la persona que dirige la sección literatura de ese colegio y me responden con el nombre de alguien a quien conozco bien. Entonces, me callo la boca: mejor pienso por qué esa mujer eligió Un guapo del novecientos. Descartemos razones. 10 15 No lo eligió porque creyera que en ese drama sobre el guardaespaldas de un caudillo conservador, que transcurre a comienzos del siglo pasado, los chicos pudieran encontrar retazos de los teleteatros que miran, la música que escuchan, los videos que juegan, ni lo que escriben en el chat. Por el contrario, todo lo que hay en la obra de Eichelbaum tiene que resultarles ajeno y parcialmente incomprensible, como si estuviera en una lengua olvidada o nunca aprendida del todo. Tampoco vieron, entre una y otra película del cable, la que dirigió Leopoldo Torre Nilsson, donde Alfredo Alcón, muy joven, representaba al guapo. Si esa película pasó por las pantallas, es probable que haya sido eliminada por el oportuno control remoto. O sea que Un guapo del novecientos no fue elegida porque algo de la obra se conectara sin esfuerzo con el "mundo de los chicos", como suele alegarse cuando la escuela decide ser obsecuente y oportunista. 20 25 30 Por el contrario, cuando se eligió Un guapo del novecientos, fue a contrapelo de ese mundo, porque la escuela no debe ser sólo una prolongación de la vida cotidiana, que fluye sin cortes entre la calle y el aula, sino un lugar donde la cultura cotidiana, de algún modo, se interrumpe para que puedan entrar otra cultura, otros saberes y otras actitudes. La escuela es lo otro del mundo del juego e idealmente debería ser lo otro del mundo de la necesidad y la carencia. Los chicos van a la escuela porque deben apropiarse de algo que es completamente diferente a ellos, a sus costumbres y, en general, a sus inclinaciones trabajadas por los diferentes medios que consumen tanto en Palermo Chico como en la villa. Si la escuela no ofrece los elementos para realizar ese corte y no le da a los chicos algo distinto de aquello que traen de otra parte, no está cumpliendo con su función. La escuela no debería ser el campamento de una tribu infantil, una especie de reserva indígena donde se confunde respeto con no intervención. 35 Por eso Un guapo del novecientos: porque a los chicos del siglo XXI, las formas de la lealtad del siglo XIX y comienzos del XX les parecen las costumbres de un pueblo extranjero; porque el guapo tiene que ser pensado en ese suelo remoto, donde es posible también imaginar diferentes patrones de relación entre política, lealtad y violencia. Y, lo que no deja de ser importante, porque los personajes de la obra de Eichelbaum hablan una lengua que a los chicos educados en el teveñol (español rioplatense desnutrido) les puede parecer curiosa y podría resultar 2
  • 40 45 50 interesante que la aprendieran. Con Un guapo del novecientos la escuela deliberadamente funciona como una máquina que no replica la realidad de lo que recibe, sino que construye, que intenta construir, contra todas las dificultades, una experiencia diferente de las que se tienen en el mundo audiovisual, en el shopping o en la pobreza. Al elegir Un guapo del novecientos, la escuela les dice a esos chicos varias cosas: la primera es que allí, en la escuela, alguien toma por ellos decisiones que ellos no están en condiciones de tomar por sí mismos (armar un programa de lecturas no puede convertirse en un concurso de popularidad infanto-juvenil); en segundo lugar, que ellos están en la escuela para salir con una cabeza transformada por lo que aprenden, y no con un perfeccionamiento de lo que ya saben (¡hoy, chicos, analizamos una canción que todos ustedes conocen!). Por supuesto, para esto se necesita plata: o la tienen los padres, o la debe invertir el Estado para los chicos cuyos padres no la poseen. 3
  • 2) http://www.lanacion.com.ar/1357018-los-videojuegos-tambien-una-fuente-de-aprendizaje, 13 de marzo de 2011. Otra mirada sobre un pasatiempo moderno, una vía educativa informal. Los videojuegos, también una fuente de aprendizaje En 2002, un estudio del Departamento de Educación del Reino Unido, realizado a estudiantes de entre 7 y 16 años, reveló que juegos de simulación como el SimCity y el Roller Coaster Tycoon ayudan a desarrollar el pensamiento estratégico y las habilidades de planeamiento. 5 10 En los Estados Unidos, la Asociación Nacional de Educación tiene, entre otras funciones, la misión de catalogar información que los maestros necesitan para incorporar los videojuegos como herramientas de enseñanza. En aquel país, más de 46 millones de chicos y adolescentes usan videojuegos. Para la Semana Nacional del Ingeniero, los aspirantes a ingresar en carreras relacionadas con la ingeniería participan de la Competencia de la Ciudad del Futuro de 2150, utilizando el SimCity. 15 Por su parte, la Federación de Científicos Estadounidenses desarrolló el juego Immune Attack para introducir a los jóvenes de secundaria y los primeros años de las universidades en la biología celular y molecular, mediante un nanobot virtual. Es gratis (…). En la Argentina, hay muy pocos productos destinados al mercado educativo. Con suerte se pueden hallar alguno de la lejana serie de El Conejo Lector o Pipo. Nada más. 20 Sin embargo, existe una escuela que los hace: la ORT, donde se estudia para ser bachiller en tecnología de la información y la comunicación (TIC), electrónica, informática y otras especialidades técnicas. Sus autoridades explicaron a La Nación cómo aplican los videojuegos creados por los alumnos para ayudar en la experiencia educativa. 25 Marcos Berlatzky, coordinador de Tecnología Educativa, dijo: "El videojuego puede servir como abordaje para materias como física y matemática, desarrollando animaciones para cinemática o dinámica. O, como ejemplo, para aprender programación. Es muy motivador". 30 Por su parte, Adrián Escandarani, director del Campus Virtual ORT, explicó algunas de las aplicaciones creadas por los alumnos. "Se generó la simulación de un conductor virtual de un auto con el teclado para explicar las leyes de Newton. En otro caso, un alumno desarrolló una interfaz para poder manejar la computadora con el control de la consola Wii y a eso le agregó un videojuego 3D." Otro ejemplo: un tejo digital. 35 La coordinadora de alumnos de la orientación Informática y Medios Digitales, Julieta Etkin, afirmó: "Los estudiantes juegan con los mismos videojuegos que desarrollan. El autor recibe el feedback de sus compañeros. Y no sólo es programar, también se utiliza Flash para las animaciones y se tratan las imágenes con Photoshop. Se integra todo". 40 Berlatzky opinó que "los videojuegos didácticos no son automáticamente adoptados. El resultado puede ser variado, no es un producto de mostrador. El rubro 4
  • educativo es muy pequeño con respecto al mercado comercial total". Creo que hay una decisión del sistema educativo de abrirles las puertas a estas nuevas herramientas", concluyó Etkin. 5
  • 3) "¿El opio de los pueblos?" de Eduardo Galeano, en Fútbol a sol y a sombra. ¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que el tienen muchos intelectuales. 5 En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan". Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencia sobre el tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en la que la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del '78. 10 El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la cultura, y así la chusma tiene lo que quiere. En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase. 15 20 Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar las huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos. 25 Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió "este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre". 6
  • 4) "Clorofila y bosta" (fragmento), por Mario Vargas Llosa, en Los cuadernos de don Rigoberto. Siento tener que decepcionarlo. Sus apasionadas arengas en favor de la preservación de la Naturaleza y del medio ambiente no me conmueven. 5 Nací, he vivido y moriré en la ciudad y alejarme de la urbe, aun cuando sea por un fin de semana, es una servidumbre a la que me someto a veces por obligación familiar o razón de trabajo, pero siempre con disgusto. (...) Entiendo que, a gentes como usted, un paisaje aliñado con vacas paciendo entre olorosas yerbas o cabritas que olisquean algarrobos, les alboroza el corazón y hace experimentar el éxtasis del jovenzuelo que por primera vez contempla una mujer desnuda. (...) 10 Sé que ofendo sus más caras creencias, pues no ignoro que usted y los suyos –¡otra conspiración colectivista! – están convencidos, o van camino de estarlo, de que los animales tienen derechos y acaso alma, todos, sin excluir al anófeles palúdico, la hiena carroñera, la sibilante cobra y la piraña voraz. Yo confieso paladinamente que para mí los animales tienen un interés comestible, decorativo y acaso deportivo. (...) 15 20 Si así pienso de esos cuadrúpedos y pajarracos, ya puede usted imaginar los humores que despiertan en mí sus susurrantes árboles, espesos bosques, deleitosas frondas, ríos cantores, hondas quebradas, cumbres cristalinas, similares y anejos. Todas esas materias primas tienen para mí sentido y justificación si pasan por el tamiz de la civilización urbana, es decir, si las manufactura y transmuta –no me importa que digamos irrealiza, pero preferiría la desprestigiada fórmula las humaniza– el libro, el cuadro, el cine o la televisión. (...) La Naturaleza no pasada por el arte o la literatura, la Naturaleza al natural, llena de moscas, zancudos, barro, ratas y cucarachas, es incompatible con placeres refinados, como la higiene corporal y la elegancia indumentaria. 25 30 Para ser breve, resumiré mi pensamiento –mis fobias, en todo caso– explicándole que si eso que usted llama «peste urbana» avanzara incontenible y se tragara todas las praderas del mundo y el globo terráqueo se recubriera de una erupción de rascacielos, puentes metálicos, calles asfaltadas, lagos y parques artificiales, plazas pétreas y parkings subterráneos, y el planeta entero se encasquetara de cemento armado y vigas de acero y fuera una sola ciudad esférica e interminable (eso sí, repleta de librerías, galerías, bibliotecas, restaurantes, museos y cafés) el suscrito, homo urbanus hasta la consumación de sus huesos, lo aprobaría. 35 Por las razones susodichas, no contribuiré con un solo centavo a los fondos de la Asociación Clorofila y Bosta que usted preside y haré cuanto esté a mi alcance (muy poco, tranquilícese), para que sus fines no se cumplan y a su bucólica1 filosofía la arrolle ese objeto emblemático de la cultura que usted odia y yo venero: el camión. 1 Que evoca de modo idealizado el campo o la vida en el campo. 7
  • Unidad 2. El juguete rabioso, de Roberto Arlt. La inmigración y el rol de los libros, de las lecturas, en la vida de un joven 5) http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-119729-2009-02-09.html, sección “El país” del diario Página/12, 9/9/09. En los últimos tres años, 700 mil personas pidieron la residencia desde Paraguay y Bolivia, y también de Estados Unidos. Entre el blanqueo y los nuevos arribos, Argentina sigue siendo un país receptor, según Migraciones. El proceso derriba los mitos que se crean alrededor de la inmigración sobre empleo, escolaridad y diferencias culturales. 5 10 15 En los últimos tres años pidieron su radicación en la Argentina nada menos que 700.000 personas, multiplicando por diez las cifras de los primeros años de la década. Es cierto que el crecimiento económico hizo atractivo el país, sobre todo para quienes provienen de países vecinos menos prósperos, pero la explosión de radicaciones no tiene tanto que ver con entrada de extranjeros al país sino con un inmenso blanqueo que permitió salir de la clandestinidad a centenares de miles de personas que estaban ilegalmente en la Argentina. Por primera vez en décadas, la cantidad de paraguayos que se instalan en la Argentina supera a la de los bolivianos, lo que también se explica porque la llegada de Evo Morales al gobierno del vecino país decidió a muchos hombres y mujeres del Altiplano a quedarse en Bolivia e incluso a varios miles que vivían en la Argentina a retornar a su país. Los datos demuestran un llamativo crecimiento de la radicación de colombianos –que parecen dejar su patria por el conflicto político-social–, que sigue en aumento continuo la llegada de peruanos y también que asciende la cantidad de chinos. Asombrosamente, también se duplicó la cifra de norteamericanos que piden la radicación. La política de regularización y puertas abiertas se exhibe también en otro dato: en 2008, apenas 40 personas fueron expulsadas de la Argentina, casi todas por antecedentes en materia de tráfico de drogas. En los últimos tres años, se produjo la siguiente escalada: 20 –De 2900 paraguayos que pidieron la radicación en 2000, se pasó a 176.000 en 2006, 84.000 en 2007 y 35.000 en 2008. En los tres primeros años de la década se radicaron 7000 paraguayos en la Argentina, en los últimos tres años, casi 290.000. 25 –La cantidad de bolivianos en la Argentina siempre duplicó y hasta triplicó a los paraguayos. En los últimos tres años se radicaron dos paraguayos por cada boliviano, aunque en 2008 pareció empezar a revertirse esa tendencia. –El tercer grupo nacional es el de los peruanos, que quintuplicaron su presencia en la Argentina. Ya se radicaron 140.000. 30 –La presencia de chinos, casi todos ellos de la provincia más pobre de ese país, Fujian, siguió aumentando en forma constante, aunque parece cambiar la tendencia en los últimos meses. (…) –Los colombianos pasaron de presentar 500 radicaciones por año, a 5500 en 2008, récord histórico absoluto. En Migraciones hay una nítida percepción de que la cantidad aumenta en forma notoria. La lógica indica que se trata de personas que se refugian frente a la situación que se vive en Colombia. El dato que mejor ilustra este 8
  • 35 cuadro es que la cantidad de colombianos que piden la radicación aumentó 203 por ciento, comparada con toda la década, el máximo aumento de porcentaje registrado entre todas las nacionalidades. 40 –Llama la atención el dato de que la cantidad de norteamericanos que pidieron su radicación trepó al doble en los últimos años. No se trata obviamente de un fenómeno masivo, pero en 2008 pidieron quedarse en el país 4173 oriundos del país del Norte, también un récord histórico. En el consulado de Estados Unidos en Buenos Aires resolvieron estudiar el fenómeno. 45 –En las calles parece haber una proporción alta de senegaleses. Las cifras desmienten esa impresión. Apenas llegaron unos 350 en 2008, aunque en Migraciones sospechan que existe algún tipo de organización que los trae para sumarlos a la venta de artesanías. 50 –Hubo un momento, a principio de la década, en que fue notoria la presencia de ucranianos. En 2000 y 2001, por ejemplo, iniciaron procesos de radicación casi 5000 personas originarias de Ucrania. Ahora esa oleada terminó: apenas llegaron 180 en 2008. –Teniendo en cuenta que son países vecinos, no hay corrientes fuertes de inmigración desde Uruguay, Brasil o Chile. (…) 55 60 “La decisión de regularizar la situación de los inmigrantes fue esencialmente política –explica Martín Arias Duval, director nacional de Migraciones (…)–. Si la apuesta en el Mercosur es a formar un bloque en serio, como la Comunidad Europea, es fundamental que todo ciudadano pueda vivir en cualquiera de los países integrantes del bloque. Esto se estaba demorando por trabas en algunos países del Mercosur, pero el gobierno nacional decidió avanzar igual. Además, el objetivo fue sacar a la gente de la clandestinidad, evitar que sean víctimas de los traficantes de personas, del trabajo esclavo y del enorme temor a que se los expulse (…). En toda la política migratoria, además, tienen un lugar primordial los derechos humanos.” Respecto de las objeciones que usualmente se ponen a los inmigrantes, desde el Gobierno se señalan elementos objetivos: 65 70 –En todo el proceso de regularización, siguió bajando el desempleo en el país, es decir que la supuesta competencia por los puestos de trabajo no cambió para nada la tendencia. “Hemos visto, por ejemplo, en La Rioja, publicaciones en los diarios sobre la necesidad de personas para que vengan a levantar la cosecha de aceitunas. Lo mismo pasa con el ajo, la cebolla y un montón de otros cultivos. Hay aportes fundamentales de inmigrantes en la construcción y así podríamos seguir enumerando”, señala Arias Duval. “Hemos estudiado también la cuestión de la criminalidad y de ninguna manera los inmigrantes influyen en los índices existentes en el país”, completa el titular de Migraciones. 75 –A raíz del programa Patria Grande, que permitió regularizar la situación de quienes vienen del Mercosur ampliado, es decir de los cuatro países del bloque y de los que adhirieron, se hizo una encuesta entre todos los que pidieron la radicación. La inmensa mayoría son jóvenes, con buena instrucción y capacitación. Sólo el 17 por ciento registra estudios primarios incompletos, un porcentaje que se parece bastante al de quienes, del total, trabajan en el servicio doméstico: 23 por ciento. 9
  • 80 –Tampoco es cierto el estereotipo de que los inmigrantes viven en villas: únicamente el seis por ciento vive en ranchos o casillas. El resto, en casas. 85 90 A diferencia de lo que ocurre en países europeos, en la Argentina no existe el concepto de “procedimiento para cazar inmigrantes ilegales”. En las últimas semanas, por ejemplo, se hicieron inspecciones en los llamados supermercados chinos. En los que se detectaron personas sin documentación en regla, se sancionó a los dueños, pero hubo asesoramiento y ayuda para que los indocumentados regularicen su situación. “Por supuesto que sigue habiendo extranjeros que se mantienen en la clandestinidad –señala Arias Duval–. Es por falta de información y, sobre todo, porque existen organizaciones que los atemorizan. Les dicen que si van a Migraciones serán encarcelados y expulsados. En todo 2008 iniciamos ante la Justicia apenas 120 trámites de expulsión, fundamentalmente por antecedentes en materia de venta de drogas.(…)” 95 Uno de los grandes interrogantes es cómo jugará la crisis global en las corrientes migratorias desde y hacia la Argentina. La impresión es que las personas tienden a arriesgar poco en situaciones como la actual y que no hay grandes movimientos porque no existe certeza de que el lugar al que se pretende ir está mejor que el país en el que uno nació. (…) 10
  • 6) "Los asombrosos libreros populares del Perú", por Rosa Montero, en El País Semanal, 28-09-2003 A finales de los años 70, hice varios reportajes sobre la sociedad peruana; estuve repetidas veces en los pueblos jóvenes, eufemismo bajo el que se ocultan las barriadas de miseria de Lima. 5 Ahora he atravesado de nuevo esos barrios malditos, y me he vuelto a sentir sobrecogida. Lima tiene unos ocho millones de habitantes, y tal vez cinco o seis millones vivan en ese cinturón misérrimo y terrible. Son colinas y colinas de arenales grisáceos, resecos y polvorientos, apretadamente cubiertos por chabolas. Es la fealdad y la desolación más absolutas, es un infierno que nunca acaba, porque una enorme cantidad de personas ocupan una extensión abrumadora. 10 La mayor parte del mundo es así, y la protegida existencia que llevamos en nuestra pequeña y rica esquina es una excepción, una anomalía. Viajar puede servir para eso: para acercarse a lo real, a la verdad de las cosas. A veces viajar te enseña más que un doctorado. 15 Y esa enseñanza no es sólo negativa, por supuesto. No sólo volvemos a aprender que el mundo está lleno de miseria, por ejemplo, sino que además nos encontramos con una vida poderosa, desnuda, la vida generosa y descomunal. 20 25 Y es que en mitad de toda esa mugre polvorienta, doscientos libreros se han federado y han montado una feria permanente. Desde hace cinco años, y sin ningún apoyo del Gobierno, estos libreros, que son gente modesta, incluso muy pobre, han conseguido la increíble proeza de cubrir un solar con dos centenares de casetas llenas a rebosar de libros de segunda mano. Hay de todo, desde manuales de textos hasta obras literarias, desde volúmenes destrozados y comidos por el tiempo a ejemplares bien conservados. Además de abrir las casetas todos los días, esta gente increíble organiza ferias ambulantes por Perú. Meten un montón de libros en sus camionetas y se van hasta los extremos más remotos de ese bello país. Para mi visita habían organizado uno de los actos públicos más hermosos, por lo auténtico, en los que he participado en toda mi vida. 30 35 Cuando nos marchamos, los libreros nos aplaudían desde sus casetas y se llevaban la mano al corazón en señal de afecto. Seguramente no habían leído nunca nada mío; aplaudían sólo porque soy escritora, sólo porque pertenezco a ese mundo cultural al que ellos han entregado su vida, sólo porque son generosos, y esforzados, y utópicos pero al mismo tiempo, tan reales. Y yo me fui con la certidumbre de que era yo quien tenía que haberles aplaudido, por haberme permitido conocerles y por haberme enseñado, una vez más, la maravillosa capacidad del ser humano para sobreponerse a las circunstancias y crear una realidad más digna y más justa. 11
  • Unidad 3. Las cartas que no llegaron, de Mauricio Rosencof. La literatura y el testimonio sobre las dictaduras 7) "Prólogo" de Eduardo Galeano, a Memorias del calabozo, de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro. 5 10 Alguna vez, a lo largo de estos largos años, pudieron mirarse al espejo: vieron a otro. Flacos como “fakires”, triturados por la tortura incesante, los “rehenes” de la dictadura militar uruguaya anduvieron de cuartel en cuartel, condenados a la soledad de calabozos poco más grandes que un ataúd. Nada de calabozos poco más grandes que un ataúd. No podían hablar ni siquiera con las cosas. En las celdas no había cosas, no había nada. Dormían sobre el helado suelo de hormigón, sobresaltados por cualquier ruido de rejas o paso de botas que podía anunciar una nueva ronda de torturas. A veces no les daban ni agua, y ellos bebían sus propios orines. A veces les negaban comida, y ellos comían moscas, gusanos, papeles, tierra. A veces ocurría un milagro: una ráfaga de aire fresco traía un aroma de naranjas por algún agujerito de la ventana tapiada; o por el agujerito entraba un bichito de luz, o una pluma de pájaro. Y a veces resonaba, en la pared, algún mensaje del preso vecino: un mensaje dicho con los nudillos de los dedos. 15 Esta obra celebra una victoria de la palabra humana. Dos de los “rehenes”, Mauricio Rosencof y el “Ñato” Fernández Huidobro, evocan en estas páginas su experiencia en aquel reino del silencio y del terror. Cuentan cómo lograron salvar su condición humana, prendidos a la vida “como la hiedra al muro”, contra un sistema que quiso volverlos locos y convertirlos en cosas. 20 25 La comunicación, lograda por un improvisado código Morse, fue la clave de esa salvación. Tamborileaban los dedos y así ellos reconquistaban el negado derecho a la voz: a través del muro se daban aliento y consuelo, discutían, compartían experiencias y delirios, gentes y fantasmas, recuerdos y sueños. Aquella música de tamborcitos, aquellos ruiditos humildes, eran la mejor sinfonía de Beethoven; en ellos resonaba la maravilla del universo. Prohibida la boca, hablaban los dedos. Hablaban el lenguaje verdadero, que es el que nace de la necesidad de decir. El encuentro entre Mauricio y el Ñato a través de la pared no sólo revela la fuerza de dignidad y el poder de astucia de nuestros presos políticos: ese diálogo alucinante es, además, el más certero símbolo del fracaso de un sistema que quiso convertir a todo el Uruguay en un país de sordomudos. 12
  • UNIDAD 4. Florida y Boedo. La inmigración, ayer y hoy 8.a) "Una familia de inmigrantes por la Avenida de Mayo", de Alvaro Yunque (1924 5 10 15 20 Rumbo al oeste va por la Avenida esta ruda familia de italianos. A la cabeza el padre, un hombrachote que lleva un chiquitín entre los brazos, detrás de él dos muchachas, dos gringuitas de trenzas rubias y de ojos garzos, detrás la madre cuyo vientre elévase con la promesa de algún nuevo vástago y aún detrás cansadamente, marchan dos chicuelos cogidos de la mano; y golpean los rudos zapatones y exhiben los vestidos aldeanos aquellos inmigrantes que contemplan todo con grandes ojos asombrados. Y hay no se qué simpática energía en esos rostros por el sol tostados, en esos montañeses animosos que del norte de Italia se arrojaron; y se hunden ahora en Buenos Aires, rumbo al oeste, con tozudo paso, tal vez a dar con la fortuna, hallada en lustros de dolores y trabajo, o en lustros de trabajo y de dolores tan sólo a dar con la miseria acaso. 13
  • 8.b) "Clandestino", de Manu Chao, cantautor francés (1998) Solo voy con mi pena Sola va mi condena Correr es mi destino Para burlar la ley 5 10 Perdido en el corazón De la grande Babylon Me dicen el clandestino Por no llevar papel Pa' una ciudad del norte Yo me fui a trabajar Mi vida la dejé Entre Ceuta y Gibraltar 15 Soy una raya en el mar Fantasma en la ciudad Mi vida va prohibida Dice la autoridad Solo voy con mi pena (…) 20 25 Perdido en el corazón De la grande Babylon Me dicen el clandestino Yo soy el quiebraley Mano Negra clandestina Peruano clandestino Africano clandestino Marijuana ilegal Solo voy con mi pena (…) Perdido en el corazón (…) 14
  • UNIDAD 5. Ficciones, de Jorge Luis Borges. La mirada sobre el pensamiento científico 9.a) "A boca de jarro", entrevista de Luis Aubele a Matías Alinovi, en La Nación, 25/10/09 "Muchos investigadores fuerzan la realidad" . 5 Una mandíbula, un resto de cráneo y un diente fueron los elementos que permitieron a Charles Dawson, (…) arqueólogo aficionado, presentarse ante la prestigiosa Sociedad Geológica de Londres en el otoño de 1913 y declarar que había descubierto al Eoantropo, el hombre del alba. El antepasado de la humanidad, el eslabón perdido, en una granja de Piltdown, en la región de Weald, en el sur de Inglaterra. "Es el famoso caso del hombre de Piltdown, que abre mi Historia universal de la infamia científica y que titulé "El hombre de Piltdown, o la tentación del fraude patriótico", explica Matías Alinovi, licenciado en Ciencias Físicas de la Universidad de Buenos Aires, escritor, traductor y periodista. (…) 10 "Alinovi es autor, además, de una Historia de la energía y de una Historia de las epidemias; de una obra de teatro donde recrea resultados de la teoría de la relatividad, La paradoja de los gemelos. Historia universal de la infamia científica (imposturas y estafas en nombre de la ciencia) es su última obra. –¿Cuándo se descubre el fraude de Charles Dawson? 15 20 –Cuarenta años más tarde, en 1953, cuando Dawson había fallecido. Los investigadores descubrieron que los restos habían sido teñidos, limados, tallados y enterrados en el pozo donde fueron hallados. Sin embargo, el descubrimiento de Dawson fue apoyado por personajes importantes del mundo científico de la época como Arthur Smith Woodward, director del Departamento de Geología del Museo Británico de Historia Natural y presidente de la Sociedad Geológica. (…) –¿Qué otros fraudes famosos desarrolla en el libro? –El libro presenta seis historias de fraude científico, pero la elección es arbitraria. Aparece, también, (…) el hombre de Miramar, o la teoría de Florentino Ameghino, según el cual el primer hombre nació en la pampa (…). 25 –¿Por qué el hombre de Miramar? 30 –Miramar es el paraje donde se encuentran las mayores evidencias de la existencia del Homo pampaeus, que habría aparecido durante la era terciaria y desde allí habría emigrado al resto del mundo. La teoría causó un gran revuelo (…) en 1879 durante el primer Congreso Internacional de Americanistas, realizado en París. En la actitud de Florentino Ameghino (…) hay algo común a muchos investigadores: y es que varios científicos fuerzan la realidad para demostrar su teoría (…). –¿Un tema final? 35 –Pienso que tal vez haya una idea errónea de lo que denominamos divulgación científica. Se cree que el modo de interesar al lector consiste en allanarle toda dificultad, con explicaciones triviales y un estilo que remita a una realidad trivial. Es un error porque uno puede interesarse también por lo que no entiende. Informar sin remitir a ninguna realidad desconocida para el lector es informar para el olvido. La 15
  • literatura, como la ciencia, es en principio un acto de fe en la complejidad. 16
  • 9-b) “El idioma analítico de John Wilkins”, de Jorge Luis Borges (fragmento). 5 Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias2 recuerdan las que el doctor Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (1) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas. 2 Las de una obra que acaba de comentar 17
  • UNIDAD 6. La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa. Los jóvenes y la elección de una carrera 10) Gabriel García Márquez, Vivir para contarla, autobiografía (2002), "Capítulo 1" (fragmento). 5 Desde el principio de la conversación me sentí ante el doctor con la misma edad que tenía cuando le hacía burlas por la ventana, de modo que me intimidó cuando se dirigió a mí con la seriedad y el afecto con que hablaba a mi madre. Cuando era niño, en situaciones difíciles, trataba de disimular mi ofuscación con parpadeo rápido y continuo. Aquel reflejo incontrolable me volvió de pronto cuando el doctor me miró. El calor se había vuelto insoportable. Permanecí al margen de la conversación por un rato, preguntándome cómo era posible que aquel anciano afable y nostálgico hubiera sido el terror de mi infancia. De pronto, al cabo de una larga pausa (…), me miró con una sonrisa de abuelo. 10 –Así que tú eres el gran Gabito –me dijo–. ¿Qué estudias? Disimulé la ofuscación con un recuento espectral de mis estudios: bachillerato completo y bien calificado en un internado oficial, dos años y unos meses de derecho caótico, periodismo empírico. Mi madre me escuchó y enseguida buscó el apoyo del doctor. 15 –Imagínese, compadre –dijo–, quiere ser escritor. Al doctor le resplandecieron los ojos en el rostro. –¡Qué maravilla, comadre! –dijo. Es un regalo del cielo. –Y se volvió hacia mí: –¿Poesía? –Novela y cuento –le dije, con el alma en un hilo. 20 Él se entusiasmó: –¿Leíste Doña Bárbara? –Por supuesto –le contesté–, y casi todo lo demás de Rómulo Gallegos. 25 Como resucitado por un entusiasmo súbito nos contó que lo había conocido en una conferencia y le pareció un digno autor de sus libros. (…) la comunicación tan fácil y cordial con el hombre que había sido el pavor de mi infancia me parecía un milagro, y preferí coincidir con su entusiasmo. Le hablé de "La Jirafa" –mi nota diaria en El Heraldo– y le avancé la primicia de que muy pronto pensábamos publicar una revista en la que fundábamos grandes esperanzas. Ya más seguro, le conté el proyecto y hasta le anticipé el nombre: Crónica. 30 Él me escrutó de arriba abajo. –No sé cómo escribes –me dijo–, pero ya hablas como escritor. 35 Mi madre se apresuró a explicar la verdad: nadie se oponía a que fuera escritor, siempre que hiciera una carrera académica que me diera un piso firme. El doctor minimizó todo, y habló de la carrera de escritor. También él hubiera querido serlo, pero sus padres, con los mismos argumentos de ella, lo obligaron a estudiar 18
  • medicina cuando no lograron que fuera militar. –Pues mire usted, comadre –concluyó–. Médico soy y aquí me tiene usted, sin saber cuántos de mis enfermos se han muerto por la voluntad de Dios y cuántos por mis medicinas. 40 Mi madre se sintió perdida. –Lo peor –dijo– es que dejó de estudiar derecho después de tantos esfuerzos que hicimos por sostenerlo. 45 Al doctor, por el contrario, le pareció la prueba espléndida de una vocación arrasadora: la única fuerza capaz de disputarle sus fueros al amor. Y en especial la vocación artística, la más misteriosa de todas, a la cual se consagra la vida íntegra sin esperar nada de ella. –Es algo que se trae dentro desde que se nace y contrariarla es lo peor para la salud –dijo él. 19
  • 11) Mario Vargas Llosa, "El cadete de la suerte", en El pez en el agua, (autobiografía) 2003. 5 10 En los años que viví con mi padre, hasta que entré al Leoncio Prado, en 1950, se desvaneció la inocencia, la visión candorosa del mundo que mi madre, mis abuelos y mis tíos me habían infundido. En esos tres años descubrí la crueldad, el miedo, el rencor, dimensión tortuosa y violenta que está siempre, a veces más y a veces menos, contrapesando el lado generoso y bienhechor de todo destino humano. Y es probable que sin el desprecio de mi progenitor por la literatura, nunca hubiera perseverado yo de manera tan obstinada en lo que era entonces un juego, pero se iría convirtiendo en algo obsesivo y perentorio: una vocación. Si en esos años no hubiera sufrido tanto a su lado, y no hubiera sentido que aquello era lo que más podía decepcionarlo, probablemente no sería ahora un escritor. 15 Que yo entrara al Colegio Militar Leoncio Prado daba vueltas a mi padre desde que me llevó a vivir con él. Me lo anunciaba cuando me reñía y cuando se lamentaba de que los Llosa me hubieran criado como un niño engreído. No sé si estaba bien enterado de cómo funcionaba el Leoncio Prado. Me figuro que no, pues no se habría hecho tantas ilusiones. Su idea era la de muchos papás de clase media con hijos díscolos, rebeldes, inhibidos o sospechosos de mariconería: que un colegio militar, con instructores que eran oficiales de carrera, haría de ellos hombrecitos disciplinados, corajudos, respetuosos de la autoridad y con los huevos bien puestos. 20 Como en esa época no se me pasaba por la cabeza la idea de ser algún día sólo un escritor, cuando me preguntaban qué sería de grande, mi respuesta era: marino. Me gustaban el mar y las novelas de aventuras, y ser marino me parecía congeniar esas dos aficiones. Entrar a un colegio militar, cuyos alumnos recibían grados de oficiales de reserva, resultaba una buena antesala para un aspirante a la Escuela Naval. 25 Así que cuando, al terminar el segundo de secundaria, mi padre me matriculó en una academia del jirón Lampa, en el centro de Lima, para prepararme al examen de ingreso al Leoncio Prado, tomé el proyecto con entusiasmo. Ir interno, vestir uniforme, desfilar el 28 de julio junto a los cadetes de la Aviación, la Marina y el Ejército, sería divertido. Y vivir lejos de él, toda la semana, todavía mejor. 30 35 El examen de ingreso consistía en pruebas físicas y académicas, a lo largo de tres días, en el inmenso recinto del colegio, a orillas de los acantilados de La Perla, y el mar rugiendo a sus pies. Aprobé los exámenes y en marzo de 1950, días antes de cumplir los catorce años, comparecí en el colegio con cierta excitación por lo que iba a encontrar allí, preguntándome si no serían muy duros esos meses de encierro hasta la primera salida. (Los cadetes del tercer año salían a la calle por primera vez el 7 de junio, día de la bandera, luego de haber aprendido los rudimentos de la vida militar). 40 Los "perros", alumnos de tercero de la séptima promoción, éramos unos trescientos, divididos en once o doce secciones, según nuestra altura. Yo estaba entre los más altos, de manera que me tocó la segunda sección. (En cuarto año me pasarían a la primera). Tres secciones formaban una compañía, bajo el mando de un teniente y un suboficial. El teniente de nuestra compañía se llamaba Olivera; nuestro suboficial, Guardamino. 45 El teniente Olivera nos hizo formar, nos llevó a nuestras cuadras, nos distribuyó camas y roperos –eran camas camarote y a mí me tocó la segunda de la entrada, 20
  • 50 arriba–, nos hizo cambiar nuestras ropas de paisano por los uniformes de diario – camisa y pantalón de dril verde, cristina y botines de cuero café– y, formados de nuevo en el patio, nos dio las instrucciones básicas sobre el respeto, el saludo y el tratamiento al superior. Y luego nos formaron a todas las compañías del año para que el director del colegio, el coronel Marcial Romero Pardo, nos diera la bienvenida. Estoy seguro de que habló de "los valores supremos del espíritu", tema que recurría en sus discursos. 55 Luego nos llevaron a almorzar, en el enorme pabellón, al otro lado de una explanada de césped en la que se paseaba una vicuña y donde vimos por primera vez a nuestros superiores: los cadetes de cuarto y de quinto. Todos mirábamos con curiosidad y algo de alarma a los de cuarto, pues serían ellos los que nos bautizarían. Los perros sabíamos que el bautizo era la prueba amarga por la que había que pasar. Ahora, acabando este rancho, los de cuarto se desquitarían con nosotros de lo que les habían hecho a ellos, en un día como éste, el año anterior. 21
  • Unidad 7. El llano en llamas, de Juan Rulfo (selección). La violencia en la sociedad, historia y presente 12) Julieta Martínez, Mónica P. Hernández y Javier Cabrera, “'Narcocorridos'”seducen a los jóvenes", en El Universal, 01/03/2009. En Baja California, Sinaloa y Durango, la “narcocultura” ha impactado profundamente a la sociedad, en especial a adolescentes y niños, lo que se refleja en una descomposición familiar. La narcocultura, que gira en torno de épicos y triunfadores personajes al margen de la ley, socavó ya la base social en estados del norte del país, por lo que las autoridades pretenden contrarrestar sus efectos aplicando leyes más severas a la difusión y uso de sus principales símbolos. 5 En estados como Baja California, Sinaloa y Durango, donde la actividad del crimen organizado se ha incrementado, la llamada narcocultura ha impactado profundamente los sectores sociales, principalmente a jóvenes y niños, lo que se refleja en una descomposición familiar, advirtieron expertos en conducta. 10 Parte de ese impacto se atribuye a la difusión de música de corte norteño que reseña la vida y muerte –real o ficticia– de personajes ligados al narcotráfico, que termina por influir a jóvenes y niños que sueñan con emularlos en poder, dinero y armas, indicó el investigador universitario en conductas sociales Tomás Guevara Martínez. 15 Pero también contribuye a ello el surgimiento de prácticas como el culto a la llamada Santa Muerte, que se da en sectores de la población involucrados en actividades marginales, o como sucede con los seguidores del protector de narcos Jesús Malverde, en el norte y noroeste del país. Sueños de poder 20 “La narcomúsica conlleva la intención de presentar como personajes épicos y triunfadores a quienes viven al margen de la ley. Las reseñas de la vida delictiva, muerte o captura de hombres y mujeres ligados a la delincuencia organizada, son escuchadas en forma estridente por jóvenes a bordo de camionetas Hummer, Lobo o poderosas 4x4”, añadió el experto. 25 En Sinaloa, esa música fue desterrada por presión de las autoridades a las estaciones de radio y televisión desde enero de 2001, como parte de un programa de combate al tráfico de drogas, pero encontró otras alternativas de divulgación a través de su reproducción masiva en casetes y CD para consumo particular. “Narcohazañas” hasta en transportes 30 Actualmente, en Sinaloa y Durango no hay fiesta de pueblo, cumpleaños, boda o convivio, donde no sea interpretada esa música y desde su prohibición se comercializa de manera masiva en puestos semifijos con las más recientes historias de los que han caído o son capturados en enfrentamientos con el Ejército. 35 “En Baja California, la difusión de narcocorridos ha proliferado en el transporte público, autobuses, taxis y calafias (microbuses)”, en los que según el regidor de Tijuana, Luis Moreno Hernández, del Partido Encuentro Social (PES), “los 22
  • conductores los escuchan a todo volumen”. El regidor puso como ejemplo el testimonio de un adolescente de 16 años, integrante de una célula de cártel de Sinaloa jefaturada por Víctor Serrano Galván El G1, y que admitió haber admirado a los narcotraficantes a través de los corridos. 23
  • UNIDAD 8. Boquitas pintadas, de Manuel Puig. Los sentimientos y la intimidad: su expresión en los medios 13) Enrique Pinti, "No entiendo, hermano", en La Nación Revista, 13/03/2011, por Enrique Pinti, actor. 5 ¡Qué feo es quedarse afuera y no entender lo que pasa a nuestro alrededor! Es una sensación de aislamiento y alienación. Sobre todo cuando se trata de cosas que una respetable mayoría parece comprender y que han sido asimiladas por diversas sociedades muy distintas entre sí. Y no es que uno quiera saberlo todo e incorporar cuanta moda irrumpa en este atribulado mundo donde nos obligan a consumir pavadas y extravagancias muy ajenas a nuestras verdaderas necesidades. Es que al ver el éxito masivo de ciertas experiencias y formatos, especialmente en el glamoroso universo del entretenimiento, uno no puede resistir la tentación de sumarse al montón y disfrutar como los otros lo hacen. 10 15 Pero no es tan fácil como puede parecer. En primer lugar, hay que modificar sistemas internos de comunicación que a ciertas edades resulta muy difícil cambiar. La educación recibida y los usos y costumbres de la época en que comenzamos a formar nuestra personalidad son barreras rígidas que no todos estamos dispuestos a violar. ¿Cómo entender las reglas del Gran Hermano, por citar un ejemplo? ¿Cómo puede entrar en la cabeza de veteranos criados en la creencia de que sólo la verdad nos hará libres? ¿Cómo resolver esas realidades que toman formas de ficción cada vez que a los participantes se les ocurre desarrollar estrategias para ganar un premio? 20 A primera vista todo parece normal. Se junta un grupo heterogéneo de jóvenes (¿Por qué no viejos? ¡Vaya uno a saber!). Este grupo en general sólo es diverso en apariencia, porque la mayoría de las veces sus integrantes son absolutamente homogéneos en el lenguaje, modo de vestir y desenfado sexual, con escenas bajo las sábanas que producen variados efectos en la audiencia. Se les explican las reglas y ellos parecen entenderlas, cosa que no logra este dinosaurio que escribe. 25 Como en el juego del truco se miente, se traiciona y se hacen señas y trampas, pero el encierro obligatorio durante meses hace que afloren todo tipo de sentimientos negativos, que van desde la broma pesada a los accesos de llanto convulsivo o de las agresiones físicas y verbales a las confesiones desgarradoras. 30 35 Lo que este vejete no puede terminar de comprender son los sesudos debates de periodistas que dicen entender el juego y sin embargo se enganchan en cuestiones morales. Juzgan a esos aspirantes a los quince minutos de gloria como si fueran criminales de guerra o héroes nacionales. Emplean horas y horas de aire televisivo o radial y decenas de páginas de diarios y revistas para alabar, burlar, destruir o debatir conductas que no resisten el más mínimo análisis y que responden al viejo impulso de pisar cabezas para llegar al éxito. Son algo así como la legalización mediática del engaño y la traición, pasiones que existen y han existido siempre en la realidad y que ahora se convierten en negocio y exhibicionismo. 40 Lo curioso, o no tanto, es que estos formatos no nacen en países subdesarrollados ni tampoco en los Estados Unidos: se originan en la antigua, culta, progresista, equilibrada y liberal Holanda, ejemplar en muchos aspectos y sorprendentemente 24
  • mediocre en otros (…). Si me hubieran dicho hace treinta años que ese país iba a producir el Gran Hermano no lo hubiera creído. Prejuicios que uno tiene, ¿qué le vamos a hacer?. 45 50 Lo concreto es que sigo sin entender a qué conduce ofrecer puertas de entrada a la fama y notoriedad que no tengan que ver con las condiciones, el talento, la vocación, la inspiración, el estudio y la disciplina, creando universos falsos, cerrados, claustrofóbicos y asfixiantes. Algunos superan esa etapa y pueden encarrilar sus vidas. Otros, la mayoría, caen en la depresión al perder esa fama puro cuento que el juego les dio. Eso no lo puedo aceptar, es como hacerles vivir el paraíso y mandarlos al infierno en seis meses. Los pibes no se lo merecen. 25
  • 14) Carmen Pérez Lanzac y Reyes Rincón, "Tu 'extimidad' contra mi intimidad" en El País, 24/3/2009. El auge de la telerrealidad y las redes sociales ha cambiado la forma de entender lo privado "La primavera me altera" (…). "José Manuel se ha unido al club de fans de Gracita Morales". "Resacón, resacón...". (…) 5 La página de inicio de cualquier usuario de una red social como Facebook (…) es un rosario de pequeñas dosis de la vida íntima (…). Reflexiones, recomendaciones, fotos u ocurrencias, casi todas bastante pensadas. Al fin y al cabo la van a poder ver todos nuestros amigos (y nosotros las suyas). Este intercambio de intimidades nos gusta, de ahí que su éxito haya sido arrollador. 10 En España, unos 13 millones de personas forman parte de alguna de estas comunidades virtuales (…) aunque la cifra crece a un ritmo del 20%. Si pregunta a los asiduos obtendrá respuestas en esta línea: "Es una buena manera de enseñar lo que quieres de tu vida a los demás". "Me divierte saber qué hace la gente que conozco". "Me da la sensación de que estoy mucho más conectada al mundo". "Es una ventana indiscreta desde la que mirar sin ser visto". "Es un pequeño gesto de exhibición". 15 La masificación de las redes sociales ha generalizado un concepto que los expertos llaman extimidad, algo así como hacer externa la intimidad, y que tiene su origen en el auge de los reality shows y de la Web 2.0 (blogs, fotologs, redes sociales...). (…) 20 Y mientras los usuarios aprenden a manejar una herramienta que ha entrado en sus vidas como un alud (si pongo este comentario en Facebook, ¿le sentará mal a Fulanito?; si subo esta foto, ¿la acabará viendo mi ex?; ¿realmente quiero que todos mis amigos se enteren de que de niño me encantaba Europe?), los psicólogos están viviendo su propio quebradero de cabeza analizando los cambios con que, movidos por las nuevas tecnologías, construimos nuestra identidad. (…) 25 30 Los expertos han cogido prestado el término extimidad de Jacques Lacan aunque lo usan con un significado diferente que el psicoanalista francés. Una de las primeras en tratar el fenómeno fue la antropóloga argentina Paula Sibilia, autora del ensayo La intimidad como espectáculo (Fondo de Cultura Económica). "Me llamó la atención que se describieran los blogs como diarios íntimos. ¿Cómo van a ser íntimos si se publican en Internet (…) ¿Qué está pasando para que la intimidad haya dejado de ser ese valor tan preciado de los siglos XIX y XX? (…).. Cada vez nos definimos más a través de lo que podemos mostrar y que los otros ven (…)". 35 "Cosas que antes se entendía (…) que el individuo vivía de forma retirada (…), ahora se viven de cara de los espectadores, a sabiendas de que van a ser leídas o vistas", explica José Errasti, profesor de Psicología en la Universidad de Oviedo. "Pero la extimidad no consiste exclusivamente en mostrar lo que está dentro, sino que al hacerlo también construyes de otra forma lo que está dentro. Un ejemplo: los concursantes de Gran Hermano al saberse observados sienten de forma distinta que 26
  • 40 si no fueran mirados. No están impostando; sencillamente cuando somos observados sentimos cosas diferentes". 45 50 "Al igual que en Gran Hermano, en las nuevas relaciones personales mediadas por el ordenador, las emociones se practican con otra lógica (…) . Antes, los factores por los que uno triunfaba o era aceptado en un grupo eran lo que uno decía, o si resultaba ingenioso, etcétera. En la actualidad, una forma de triunfar son las imágenes que cada uno presenta de sí mismo ante los demás. Constantemente se alaba ser especial, diferente, único. El problema es que esta nueva forma de entender las emociones está sometida a la selección del éxito de las audiencias. Antes, cuando yo vivía las emociones solo en mi casa, sentía una cosa u otra, pero ahora variará en función del éxito que ante los demás tengan esos sentimientos. Si yo tengo sensaciones emocionales, seguramente venza en términos de audiencia a alguien más anodino. (…). 55 60 La red social Tuenti, la preferida de los más jóvenes, se ha situado en el centro de la actualidad en las últimas semanas por su implicación en el caso de Marta del Castillo. Como tantas otras, la pandilla de la joven sevillana había encontrado en esta red social una buena forma de estar en contacto. La propia Marta (…) hasta el día de su desaparición, intercambió fotos y mensajes con sus amigos, entre ellos los ahora detenidos por matarla y deshacerse de su cadáver. La chica acumuló en su página más de mil fotos. Imágenes que, desde que se conoció su ausencia, salieron de su red privada a decenas de web creadas para apoyar su búsqueda. Y de ahí, a la mayoría de medios de comunicación. El fenómeno se desbordó cuando la policía detuvo a tres de los amigos de Marta, y sus charlas privadas, plagadas de guiños cariñosos y piques adolescentes, se hicieron públicas (…). 65 La situación obligó a la fiscalía de Sevilla a ordenar el cierre de los perfiles de Tuenti de Marta y de El Cuco, el menor detenido, y mostró la otra cara de estas nuevas herramientas (…). 70 75 No todos los que nos rodean se han subido al carro de esta nueva extimidad con la misma entrega que los adolescentes. Nos encontramos en un momento de transición entre dos formas de entender la intimidad (…). "La intimidad tal como la hemos entendido en los últimos dos siglos también es un producto social en el que hemos sido educados", apunta Errasti. "Hace siglos las emociones también se vivían de forma muy pública. En la sociedad medieval estaban las plañideras (…). La intimidad como se entendía en los siglos XIX y XX sigue existiendo, por supuesto, pero para un porcentaje creciente de gente ya no es la forma más importante de vivir su identidad. La extimidad le está haciendo a la intimidad algo parecido a lo que el teléfono móvil le ha hecho al fijo: siguen existiendo teléfonos fijos, siguen usándose, pero están empezando a dejar de ser el prototipo de teléfono". 80 ¿Adónde nos llevan estos cambios? "Es difícil decir qué va a pasar", explica la antropóloga Paula Sibilia. "Seguramente no será nuestra generación quien mejor lo explique porque nos ha cogido en medio. Yo nací sin móvil, correo electrónico ni Internet. (…) Son tantos cambios y tan profundos que serán más visibles en la nueva generación. Yo prefiero verlo con optimismo. Quizá esta nueva forma nos libere de algunas de las trabas morales que arrastramos". "Nadie sabe hacia dónde nos llevan estos cambios al igual que este cambio no lo 27
  • 85 había previsto nadie", interviene José Errasti (…). " Lo que sí sabemos es que el voyeurismo emocional produce mucha tolerancia y sucede como con las drogas: que cada vez hay que ir subiendo la dosis. Hace 10 años la primera edición de Gran Hermano congeló al país. Hoy en día ese programa aburriría (…). Los programadores televisivos han tenido que ir subiendo mucho la dosis para que la gente siga viendo la televisión". (…) 28 Los videojuegos, también una fuente de aprendizaje "Muchos investigadores fuerzan la realidad" . El auge de la telerrealidad y las redes sociales ha cambiado la forma de entender lo privado "La primavera me altera" (…). "José Manuel se ha unido al club de fans de Gracita Morales". "Resacón, resacón...". (…) 5 La página de inicio de cualquier usuario de una red social como Facebook (…) es un rosario de pequeñas dosis de la vida íntima (…). Reflexiones, recomendaciones, fotos u ocurrencias, casi todas bastante pensadas. Al fin y al cabo la van a poder ver todos nuestros amigos (y nosotros las suyas). Este intercambio de intimidades nos gusta, de ahí que su éxito haya sido arrollador.
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